Los miembros del Primer Comando Capital (PCC) tuvieron problemas con el automóvil en el que se desplazaban, a unos 3 kilómetros del Penal de Encarnación, donde quedaron varados en una zona boscosa y posteriormente fueron acorralados por la Policía Nacional.

Los tres reclusos pidieron un automóvil para escapar, bajo la amenaza de matar al hombre. Tras una tensa negociación,  accedieron regresar al penal de Encarnación, donde procederán a entregar al rehén y las armas.

Los miembros del PCC acordaron entregar al jefe de seguridad del penal, Miguel Medina, quien fue tomado como rehén, una vez que ingresen al Cereso, como se le conoce al centro penitenciario. Los hombres se habían resguardado en el automóvil del jefe de seguridad.

En ese sentido, solicitaron la presencia de la prensa como medida de garantía para entregarse. El hecho se registró alrededor de las 17.00 y tres guardias de seguridad estarían heridos tras la fuga.

Las negociaciones avanzaron una vez que un equipo fiscal llegó hasta el lugar, entre ellos, el agente Rubén Lial, quien negoció con los hombres su entrega. Los nombres de los miembros del PCC no fueron facilitados hasta el momento.

Las negociación fue grabada por un camarógrafo del medio Itapúa Noticias, quien tuvo autorización policial para estar en el lugar.

El vehículo fue escoltado por una gran cantidad de patrulleras y efectivos de la Policía Nacional.