La curva de contagios diarios se va a triplicar en los próximos 15 días y los barrios populares porteños y del conurbano van a ser el epicentro de la pandemia. Ese es el peor escenario que analiza la Casa Rosada.

Cerca del presidente Alberto Fernández hacen los peores pronósticos para justamente, más allá de que la pandemia se desate de manera exponencial o no, tomar antes fuertes medidas de control de circulación en calles y cercar a los barrios donde se produzca.

El plan es controlar la profundización de la crisis en base a "tres ejes".

El primer eje: montar un "cerco sanitario" en los barrios populares y a las ciudades o distritos que tengan circulación comunitaria del virus. Cerrarán los ingresos y calles con fuertes controles policiales controlando el permiso de circulación a través de cambios tecnológicos.

Además, instalarán más hospitales modulares de las Fuerzas Armadas y ampliarán los operativos en comedores comunitarios: en Casa Rosada admiten que en estos 60 días de cuarentena se triplicó la demanda de comida en los barrios de clase baja y media-.

Hasta podrían retroceder en la apertura de actividades focalizadas en los lugares donde se disparen exponencialmente los contagios.

En el Gobierno nacional algunos creen que Horacio Rodríguez Larreta llegó tarde a las villas y ese será el problema. Dicen que por ahora no pasa lo mismo en villas del conurbano porque los intendentes y organizaciones sociales barriales hicieron rastreo constante, aunque ahora van a multiplicar esos testeos y se verán los resultados.

Aunque Alberto no lo dice públicamente, es el mismo discurso que salieron a pronunciar en los últimos días el gobernador bonaerense Axel Kicillof y varios intendentes peronistas y funcionarios kirchneristas.

La decisión de aumentar los controles en la circulación entre CABA y el conurbano es una consecuencia de esa postura que analizaron el jueves Alberto con Larreta y Kicillof en Olivos.

El segundo eje: la nueva etapa de cuarentena en el AMBA se centra limitar los permisos de circulación de un distrito y barrio a otro.

Que no viajen personas que no están habilitadas e incumplen la cuarentena. Cerrar los ingresos a Capital Federal y entre distintos municipios a personas que no trabajen en actividades esenciales como salud, alimentación, el Estado y los medios de comunicación.

Para eso, el Gobierno ordenó el "reempadronamiento" total de las personas autorizadas a salir de sus casas para "trabajos esenciales" que solo podrán viajar en sus vehículos particulares o utilizar transportes públicos si se bajan al celular la aplicación CuidAr, por la cual se tramitará ahora el permiso de circulación excepcional, que deberían actualizar en períodos cortos.

Como habíamos anticipado en A24.com, la App del Gobierno funcionaría como un "pasaporte sanitario" ya que para poder obtener el código QR del permiso de circulación, cada persona deberá hacerse antes un autoexámen de salud que quedará registrado como declaración jurada: en caso de mentir quedaría a expensas de ser acusado de cometer un delito de propagación de la pandemia.

La cuarentena geolocalizada sigue

Se mantendrá la fase 4 en provincias en las que hace 14 días no se registran nuevos contagios, con la apertura de nuevas actividades como comercios de cercanía, peluquerías, salidas recreativas y actividades sociales con estrictos protocolos

La fase 3 en el área metropolitana: mantendrán en CABA y Gran Buenos Aires las mismas actividades que hasta ahora, pero no se habilitarán nuevas y habrá controles más fuertes en la circulación como en la primera fase de la cuarentena.

El cerco correrá para quienes quieran salir de algunos barrios más afectados y para villas de emergencia en municipios del Conurbano donde se registren contagios.

Habrá testeos masivos y aislamiento masivo en los barrios populares.

Ya está todo listo -coordinado entre los Comités de emergencia de Nación, provincia y municipios- para que desembarquen en los próximos días grupos del Ejército con alimentos y hospitales modulares con más camas para aislar a los que resulten infectados en barrios como la Villa 31 o el barrio Zabaleta.

Lo mismo sucederá con los cercos de controles policiales que a modo de postas, se instalarán entre los distintos barrios porteños y en todos los accesos entre Conurbano y CABA.

Fuertes multas, secuestro de vehículos y denuncias por incumplir la cuarentena volverán a ser palabras comunes para quienes circulen sin el permiso correspondiente en el Celular.

El Plan Marshal

El tercer eje, la pandemia económica: el Gobierno ya trabaja en el diseño del denominado "Plan Marshal" del que habla ante sus colaboradores el Presidente.

La continuidad de la prohibición de despidos por 180 días más, la ampliación del programa ATP para pagar la mitad de sueldos a unas 300.000 empresas privadas: ahora alcanzará a 2,7 millones de trabajadores del sector privado.

Mientras, sortea la crisis financiera ante el virtual default de la deuda externa -Alberto dijo que de hecho estamos en cesación de pagos desde antes de asumir su gobierno en diciembre de 2019-, el equipo económico planea medidas cómo sobrepasar la pandemia. Son Martín Guzmán, Santiago Cafiero, Matías Kulfas, Claudio Moroni, Cecilia Todesca, Mercedes Marcó del Pont (AFIP) y Mario Pesce (BCRA).

Con la crisis alimentaria a punto de estallar por la cuarentena en el área metroplitana, la preocupación radica en los barrios más pobres de CABA y el conurbano, donde la mayoría de sus pobladores están sin trabajo ni plata para comprar alimentos ni garrafas para calefaccionarse, en medio de una inflación aún no declarada oficialmente por el INDEC.

En los dos últimos meses, admiten en Casa Rosada, que se triplicó la demanda de alimentos en los comedores barriales, que ya no dan abasto para la entrega de comida. Y se va a cuadruplicar en junio.

La caída de la clase media se suma a las demandas de desocupados pero también de los que cobran beneficios del Estado como el IFE, la AUH y la tarjeta alimentaria, que con la inflación, se diluyeron.

Dentro del plan económico que se evalúa de cara a los próximos meses de cuarentena, desde el Gobierno dicen que "no hay que perder el foco: el plan ATP sirve para proteger empleos y empresas".

Explicaron que "de hecho, la eventual caída de empresas se traduce en empleos que se pierden y eso no se regenera de un día para el otro".

Desde la Casa Rosada aclararon que "no existe discriminación entre empresas grandes y chicas sino que la lógica que guía estos beneficios, generados para mitigar el impacto económico de la pandemia de coronavirus, es sostener la producción y el empleo".

En Casa Rosada señalan que "una empresa grande arrastra una cantidad muy grande de proveedores y así sufren muchísimo las Pymes". Así, se diferencian del kirchnerismo: "No podemos especular. Si se les cayó la actividad, tenemos que actuar homogéneamente por haberles impedido producir".

Plan ATP para Escuelas privadas y empresas de Transporte:

Se está trabajando con los ministerios de Educación y Transporte para delimitar correctamente el universo que deberán asistir en la próxima etapa de la pandemia a escuelas y empresas de transporte que hasta ahora no figuraron en los beneficios.

Se estima que para esta segunda etapa, que contempla el pago del 50% de los salarios de mayo, crecerán un 20% aproximadamente en la cantidad de empresas y trabajadores que serán cubiertos respecto del total registrado en abril.

¿Modificaciones en el IFE?

En tanto, otros de los temas fueron analizados este viernes en Casa Rosada por el gabinete económico: analizan incluir en los anuncios de la nueva cuarentena, modificaciones en el Ingreso de Emergencia IFE para trabajadores monotributistas e informales que hasta ahora cobraron $10.000.

Podrian disminuir el monto a pagar por esos beneficios, en regiones donde la pandemia afecte en menor medida. Es algo que se debate puertas adentro del Gobierno.

En base a un pronóstico de contagios exponencial, como ocurrió en otros países, en el Gobierno diseñan así el nuevo plan económico y sanitario que incluye extremar medidas de contención social y de controles de seguridad, para los próximos 15 días de cuarentena, aunque todo puede cambiar -admiten- de cambiar la evolución de la epidemia.

América 24