Los sistemas educativos que lograron mejorar en el tiempo muestran que "es clave generar confianza, coherencia y adhesión en la comunidad docente" ya que la educación pública "sigue siendo parte central del imaginario igualitario argentino", dijeron hoy especialistas, que destacaron el esfuerzo de los maestros para sostener la educación a distancia en un año marcado por la pandemia de coronavirus y tras los agravios de la ministra porteña, Soledad Acuña.

"Nunca se puede construir una política educativa en contra del sector docente sino tratando de entender y acompañar sus esfuerzos", dijo a Télam Axel Rivas, investigador y titular de la escuela de Educación de la Universidad de San Andrés, quien destacó la importancia de "pensar en construir de manera concertada, ya que siempre el sistema educativo requiere reformas y políticas de largo plazo".

La ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, se refirió en una charla organizada por Zoom al "perfil" de los aspirantes a docentes y dijo que "son de los sectores cada vez más bajos socio económicos" y "cada vez más grandes de edad que eligen la carrera como tercera o cuarta opción luego de haber fracasado en otras", además de señalar que trasladan su ideología política a las aulas, lo que generó el rechazo de gremios y educadores.

Acuña basó sus dichos en una evaluación de alumnos de Institutos de Formación Docente del 2017 que refiere que el 51% era mayor de 25 años, el 29% había estudiado otra carrera y la había abandonado y sólo 15% contaba con un título previo de nivel superior.

Adrián Canelotto, rector de la Universidad Pedagógica Nacional (Unipe), que está enfocada en la formación docente, aseguró a Télam que el estudio que citó Acuña también releva que el 50% de los estudiantes dice que el profesorado es la primera carrera que cursa. "No es que abandonó una carrera universitaria antes", apuntó.

Asimismo, indicó que el 29% que dijo haber dejado otra carrera --dato que expuso la ministra-- "es un porcentaje similar al que se ve en las carreras de grado universitario; allí el 21,6% de los estudiantes cambia de carrera al año o a los dos años de estar cursando".

El mismo informe destacó que el 78% de los estudiantes eligen la carrera docente "porque consideran que ser maestro es importante para la sociedad, el 75% menciona que es su vocación y el 66% asegura que le gusta trabajar con chicos y chicas", añadió el rector de Unipe.

"En el país hay más de mil institutos de formación docente, y algunos son buenos y otros malos, pero no se puede generalizar, menos en un momento en el que los docentes se pusieron al hombro la continuidad pedagógica y lograron en estos meses de pandemia y de educación a distancia avanzar en algunos contenidos con sus alumnos", destacó.

Por su parte, Rivas señaló que estudios recientes reportan que en América Latina "las mejoras que hemos observado en los indicadores educativos y en la calidad del aprendizaje fueron después de un proceso de mucha concertación con el sector docente".

"Desde esa concertación es que se pudo lograr mejoras en los sistemas educativos", refirió el investigador.

En la Argentina, ejercen casi 1.100.000 docentes y la ciudad de Buenos Aires, con poco más de 82.000, es la tercera jurisdicción con mayor número de educadores, de acuerdo con estadísticas del Ministerio de Educación.

Los datos revelan además que en la Ciudad la mayoría de los maestros de educación común tienen hasta cuatro años de antigüedad en el cargo y que la gran mayoría ejerce en el sector privado.

Tras la fuerte reacción contra sus dichos, que incluyeron pedidos de renuncia, Acuña distribuyó ayer una carta a la comunidad educativa de la Ciudad en la que afirmó que algunos dirigentes abusan de su rol docente y "eligen adoctrinar antes que enseñar a pensar".

Al respecto, Canelotto sostuvo que "es muy complicado en este momento salir a quitar valor al esfuerzo de los docentes" y destacó la importancia de "valorar lo que consiguieron en un año que no fue normal". "No se perdieron las clases ni todo es una pérdida de tiempo y se avanzó con algunos conocimientos", agregó.

"Fue un año que tuvo algunas cosas interesantes en términos educativos, obligó a replantear el tema de la evaluación, que funcionaba como en piloto automático. El docente se obligó a pensar de una forma mas transversal con el uso de las tecnologías, y estos cambios llegaron para quedarse", destacó el rector.

En tanto, Rivas subrayó la importancia de "encontrar los puntos de equilibrio en declaraciones que no generen malestar" y sostuvo que "la profesión docente es algo muy importante en este año de tanto esfuerzo en el que todo fue tan difícil para los docentes y la sociedad".

Por su parte, María Esperanza Casullo, directora el laboratorio de estudios e investigación sobe el sistema penal y derechos humanos de la Universidad de Río Negro, escribió en su cuenta de Twitter que la educación pública (en sus tres niveles) "sigue siendo parte central del imaginario igualitario argentino".

"Entonces, hay una línea muy finita entre pelearse con los sindicatos y aparecer como diciendo 'la educación pública es mala entonces ustedes no tienen vía de ascenso social'", destacó en referencia a las críticas de Acuña.

Sobre el nivel socioeconómico de los docentes y la falta de capital cultural que mencionó la ministra, Casullo dijo que Domingo Faustino Sarmiento "no logró conseguir quien le ayude económicamente para ir a estudiar a Buenos Aires, así que ni título tenía" para ejercer la docencia.