Según medios locales, el proyectil alcanzó una velocidad de 125 km / hy lo mató al instante.

Una insólita tragedia sacudió el barrio de Copacabana, en el sur de Río de Janeiro, a principios de la semana. Un vendedor callejero murió después de ser golpeado en la cabeza por una garrafa de gas que un hombre lanzó por la ventana desde el piso 12 de un edificio.

Detuvieron a un sospechoso

Un sospechoso fue detenido minutos después de la Policía Militar e identificado como Venilson da Silva Sousa, un albañil de 33 años. Según dijo su familia y confirmaron algunos países a la policía, el hombre tiene problemas mentales y estaba bajo tratamiento psiquiátrico.

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También contaron que Venilson ya había sido sufrido brotes similares. El sitio G1 indicó que además de la garrafa, Da Silva Sousa lanzó otros objetos como una estufa, que impactó en el parabrisas de un auto estacionado en la calle Aires Saldanha.

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La víctima fue identificada por sus huellas dactilares

La víctima fue identificada como Pedro de Brito Lima, un vendedor ambulante de bananas conocido en el barrio como “Tronco”.

Las autoridades tardaron dos días en poder identificarlo gracias a sus huellas dactilares ya que no llevaba documento de identidad encima y el impacto de la garrafa en su cabeza le había provocado graves heridas que lo dejaron desfigurado.

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El momento del impacto quedó grabado por una cámara de seguridad. En las imágenes borrosas, se ve cómo Brito de Lima, que estaba parado al lado de un puesto de diarios, se desploma en el piso. Según las autoridades, murió en el acto.

“En ese momento, yo estaba dentro del kiosco. Cuando escuché el ruido, salí y vi esta tragedia allí. (...) Es un trauma. Te queda grabado en la cabeza. Fue horrible”, dijo Felizberto dos Santos, dueño del puesto de diarios al lado del que todo ocurrió.

“Un impacto letal”

Según indicó un experto al sitio G1, una garrafa de gas lanzada desde un duodécimo piso puede haber alcanzado una velocidad de hasta 125 kilómetros por hora.

“Una garrafa en caída libre, lanzada desde el piso doce de un edificio, tarda de tres a cuatro segundos en llegar al suelo, aproximadamente 125 kilómetros por hora”, dijo Gerardo Portela, especialista en gestión de riesgos.

“Es un impacto letal para un ser humano. Incluso si ese impacto ha sido amortiguado por un golpe en el techo o un toldo. Aun así, es un impacto mayor ”, agregó Portela.

Venílson da Silva Sousa fue acusado de homicidio intencional y se encuentra detenido.