Por qué el viejo puerto PS/2 de hace 40 años sigue en las motherboards
Aunque el USB lo reemplazó hace décadas, el conector PS/2 todavía aparece en placas base modernas. Te contamos las razones técnicas que lo mantienen vivo, sobre todo entre gamers y mecanógrafos.
Si mirás la parte de atrás de una computadora de escritorio actual, es probable que todavía veas ese pequeño puerto redondo de color morado. Se llama PS/2 y, aunque parezca un relicto de los años 80, sigue presente en varias motherboards modernas.
El conector debutó en 1987 de la mano de IBM en su línea Personal System/2. En su momento buscaba estandarizar la conexión de teclados y ratones, reemplazando los conectores DIN y DE-9 que se usaban antes. Con el tiempo el USB lo dejó atrás en velocidad y practicidad, pero no terminó de desaparecer.
La diferencia clave está en cómo se comunican con la PC. Mientras que el USB funciona por sondeo (el sistema pregunta constantemente si pasó algo), el PS/2 es interrupt-driven: el periférico avisa al instante cuando detecta una pulsación. Eso genera una latencia ligeramente menor, algo que la mayoría no nota pero que los jugadores profesionales sí valoran en competencias.
Otra ventaja que se menciona es el n-key rollover. Permite registrar muchas teclas al mismo tiempo sin que se pierda ninguna pulsación. Eso es útil para mecanógrafos que escriben a alta velocidad y para ciertos géneros de juegos que requieren combinaciones complejas.
En la práctica cotidiana también salva situaciones incómodas. Hay usuarios que, por problemas con otros puertos de la placa, terminan usando un adaptador para conectar su teclado mecánico al PS/2. Además, en algunos casos es la única forma confiable de entrar a la BIOS cuando el USB no es reconocido durante el arranque.
Claro que no todo son ventajas. La principal limitación es que no soporta hot swap: si desconectás el teclado o mouse con la PC encendida, no vas a poder volver a conectarlo sin reiniciar. Esa falta de flexibilidad es lo que hace que la mayoría prefiera USB en el día a día.
Aun así, el PS/2 se mantiene como una opción de respaldo en motherboards de gama media y alta. No es que vaya a volver a ser el estándar, pero su simplicidad y ciertas ventajas técnicas lo mantienen vivo para nichos específicos.
Si todavía tenés un teclado o mouse PS/2 guardado en un cajón, sabés que podés sacarlo y usarlo. En un mundo dominado por USB-C y wireless, este conector de hace casi cuatro décadas sigue cumpliendo su rol discreto pero efectivo.