Cómo se compara la inmigración actual en EE.UU. con la historia
En 2024, 50 millones de personas nacidas fuera de Estados Unidos vivían allí, un récord absoluto en números. Pero como porcentaje de la población total, el nivel es similar al de fines del siglo XIX.
La inmigración sigue siendo uno de los temas que más preocupan a los estadounidenses y que más divide opiniones en cada ciclo electoral. Pero, ¿qué tan alta es realmente la inmigración actual si la miramos con perspectiva histórica?
Según datos del Census Bureau que se remontan hasta 1850, en 2024 vivían en el país unos 50 millones de personas nacidas fuera de Estados Unidos. Esa cifra representa un máximo histórico en términos absolutos. El número de inmigrantes creció de alrededor de 2 millones en 1850 hasta los 10 millones en 1900, siguió subiendo hasta 1930, bajó durante cuatro décadas hasta tocar fondo en 1970 y desde entonces no paró de aumentar.
Sin embargo, Estados Unidos también es un país mucho más poblado que hace un siglo y medio. Cuando se mira el porcentaje que representan los inmigrantes sobre el total de habitantes, la historia cambia. A fines del siglo XIX y principios del XX, los nacidos en el exterior representaban entre el 13% y el 15% de la población. Ese porcentaje cayó hasta menos del 5% en 1970 y volvió a subir hasta rondar el 15% en 2024, un nivel parecido al pico de 1890.
Si uno mira solo las últimas décadas, el aumento parece inédito. Pero si se amplía la mirada hasta el siglo XIX, se ve que Estados Unidos ya tuvo proporciones similares de población extranjera. Lo que sí cambió drásticamente es el origen de esas personas. A principios del siglo XX la gran mayoría venía de Europa. Desde los años 70 el crecimiento se dio principalmente con gente nacida en América Latina y Asia.
En 1900, Alemania e Irlanda eran los países de origen más comunes, seguidos por Canadá. En 2024, México es por amplio margen el principal, seguido por India y China. Estas diferencias en los flujos muestran cómo cambiaron las rutas y las motivaciones de la migración a lo largo del tiempo.
Los datos del Census Bureau incluyen tanto a inmigrantes legales como indocumentados, y también a quienes se naturalizaron después de llegar. No distinguen el estatus legal, pero sí excluyen a las personas nacidas en el exterior que ya eran ciudadanos estadounidenses al nacer. Como en toda encuesta, hay subregistros y limitaciones, pero la serie histórica permite ver tendencias de largo plazo con bastante claridad.
La pregunta de si la inmigración actual es “sin precedentes” depende entonces de qué métrica se use y hasta dónde se mire hacia atrás. En números brutos, sí es el nivel más alto registrado. Como proporción de la población, está en un rango que el país ya conoció hace más de 130 años. Lo que no tiene precedente reciente es la combinación de volumen alto con un cambio tan marcado en los países de origen.
Entender estos números ayuda a poner en contexto los debates actuales sin caer en alarmismos ni minimizaciones. La migración siempre fue parte central de la historia estadounidense; lo que varía es cómo la sociedad la percibe según la época y el origen de quienes llegan.